Principiantes

Todos los corredores, en algún punto, son principiantes. Esta frase la leí hoy y me gustó no por que alguna vez fui principiante pero porque de vez en cuando me vuelvo a convertir en principiante años después de haber comenzado a correr.

Cada año, paso por varias etapas. Correr, no correr. Carreras, descanso, carrera. Algunas veces el descanso se vuelve más largo, algunas otras retomo casi de inmediato. Pero siempre al volver, me siento como una principiante, volviendo a enseñar al cuerpo a correr. Amando la pista poco a poco.

Ayer me fui, tal cual principiante en la bici, a explorar una nueva ruta por la Huasteca. Les confieso que de repente me quedaba mirando las montañas, tan cerca, y tan majestuosas. En verdad es una ruta que vale la pena, ya sea correr o rodar. El trayecto desde el parque hasta la Presa Rompepicos son 17 kilómetros, así que recorrimos en total 34. Lo bueno es que el terreno es casi plano, así que fue bastante agradable.

Y con una vista como esta, no queda duda.

huasteca_bici

Felices trotes :)

En mi iPod: I wanna be like you – Robbie Williams

Tormentas

Justo antes de dormir, estaba escuchando hace unos días como caía la lluvia. De esas veces que golpea fuerte con mucho viento. Y aunque pudiera parecer agitante afuera, desde mi cama fue un momento de mucha calma.

Ya es bien sabido que esta es la temporada de lluvias y casualmente, he tenido días algo tormentosos. No en el sentido grave, pero sí muy agitados. Se acercan los meses más complicados en el trabajo y también he estado ocupando mi tiempo estudiando. Quisiera poder decir que he estado corriendo mucho pero sólo he logrado algunos trotes cortos y algunas rodadas. Hoy, mientras paseaba en mi bici, las nubes amenazaban con dejar caer un poco de agua. Con cada subida pesada rogaba por que empezara a llover.

El estrés tiene sus maneras de hacerse ver en el cuerpo y en la mente. Antes, he tenido problemas estomacales, respiratorios, alergias, migrañas y demás. Empecé a cuidar mi alimentación y a tratar de cierto modo las alergias y hace tiempo que no batallo con eso como antes. Pero como quien dice, si no es una cosa, es otra. La mente también juega sus trucos cuando está bajo presión. Los corajes y pelas por cosas insignificantes se vuelven del día a día.

Finalmente, al dar vuelta en una curva, comenzaron a caer grandes gotas de lluvia que golpeteaban mi casco. Pedaleé tan rápido como pude. Agarré velocidad y me fui de bajada con el viento y la lluvia de frente. Pensando que en momentos como el de ahora, no hay más remedio que agarrar la lluvia de frente y seguir adelante. Mojarse un poco o mucho es inevitable. Pero la felicidad no solo está en los rayos de sol. A veces también se encuentra en medio de las nubes, en la lluvia que nos refleja lo que somos y de lo qué somos capaces.

Feliz en la lluviaFelices trotes :)

En mi iPod: Norah Jones – Happy pills